Los Olivos

Los olivos se disponen en marcos de plantación, de entre 10 y 14 m2. La disposición de los árboles en tres troncos a 120º favorece la aireación y permite un soleado homogéneo para todos los frutos. Por otra parte, el labrado perpendicular a las curvas de nivel del terreno y su composición con guijarros, hacen que se mantenga la humedad adecuada durante el desarrollo de la aceituna. Con el fin de prescindir de productos químicos que podrían modificar el exclusivo sabor del aceite, se crían perdices y conejos como depredadores naturales de plagas. Por ello, no se labra bajo los árboles para dar cobijo a estas especies. El objetivo principal es mantener la sanidad vegetal del fruto sin utilizar productos fitosanitarios, para conseguir un zumo completamente natural, libre de procesos industriales.